23 de julio de 2026

La Faba Asturiana con Indicación Geográfica Protegida destaca por la finura de su piel y una textura mantecosa que se mantiene impecable en plato frío. Esta receta adapta la legumbre tradicional a los meses de más calor, combinándola con la frescura de la huerta y el bonito del norte.

Ingredientes

  • 400 g de Faba Asturiana (IGP) cocida
  • 200 g de bonito del norte en aceite de oliva
  • 1 tomate maduro pero firme
  • 1/2 pimiento verde
  • 1 cebolleta tierna
  • Para la vinagreta: aceite de oliva virgen extra, vinagre de sidra y sal

Elaboración paso a paso

1. Lavado y escurrido de la legumbre

Si vas a utilizar fabas ya cocidas, pásalas por el grifo de agua fría con mucha suavidad. Este paso ayuda a limpiar el líquido de conservación sin dañar la piel. Déjalas reposar en un colador el tiempo necesario para que suelten todo el exceso de agua antes de pasarlas al bol.

2. Corte de las hortalizas

Lava los vegetales antes de picarlos. Corta el tomate junto con el pimiento verde y la cebolleta en dados muy pequeños. La clave de esta ensalada está en conseguir un picado uniforme para que las hortalizas se integren bien con la legumbre y no tapen su presencia.

3. Integración de los ingredientes

Coloca la faba ya escurrida en un recipiente amplio y añade la verdura picada. Incorpora el bonito del norte desmigándolo solo lo justo, manteniendo lomos o trozos visibles para respetar su textura.

4. Vinagreta y tiempo de frío

En un recipiente pequeño, mezcla el aceite de oliva con una pizca de sal y un buen chorro de vinagre de sidra. Remueve la vinagreta hasta que ligue un poco y viértela sobre la ensalada. Mezcla todo con movimientos suaves y envolventes para no romper las fabas.

Para terminar, guarda el plato en la nevera durante una hora como mínimo. Al servirla bien fría, el aliño se habrá asentado y el contraste de texturas estará en su punto.