18 de agosto de 2026

¿Quién dijo que la sidra solo se disfruta en vaso? Con esta receta de helado de sidra puedes descubrir una forma diferente y refrescante de disfrutar uno de los sabores más reconocibles de nuestra tierra

Elaborado con Sidra de Asturias DOP, un producto amparado por la Denominación de Origen Protegida y reconocido dentro del sello Alimentos del Paraíso Natural, para llevar todo el sabor y la tradición asturiana también a nuestros postres.

Una receta sencilla, original y perfecta para combatir el calor

¿Te animas a prepararlo en casa?

Ingredientes necesarios

  • 250 ml de Sidra de Asturias DOP.
  • 200 ml de nata para montar (35 % M.G.). 150 ml de leche entera de Asturias.
  • 80 g de azúcar.
  • 2 yemas de huevo.
  • 1 cucharadita de Miel de Asturias IGP (opcional).
  • Una pizca de canela o ralladura de limón (opcional).

Elaboración paso a paso

  1. Preparar la base

En una pota, calienta la leche junto con la nata a fuego medio, procurando que la mezcla no llegue a hervir. Mientras tanto, bate las yemas con el azúcar hasta obtener una mezcla cremosa y ligeramente blanquecina.

  1. Incorporar la mezcla caliente

Añade poco a poco la leche y la nata calientes sobre las yemas, removiendo constantemente con unas varillas para evitar que el huevo cuaje. Cuando esté todo bien integrado, vuelve a poner la mezcla en la pota.

  1. Cocinar y dejar enfriar

Cocina a fuego suave, removiendo continuamente, hasta que la crema espese ligeramente y cubra el dorso de una cuchara. Es importante que no llegue a hervir.

Retira del fuego y deja que la crema se enfríe por completo.

  1. Añadir la sidra y la miel

Una vez fría la mezcla, incorpora la sidra y, si quieres darle un toque más dulce, añade también la miel. Remueve bien hasta conseguir una mezcla homogénea.

  1. Mantecar o congelar

Vierte la mezcla en una heladera y manteca siguiendo las indicaciones del aparato.

Si no tienes heladera, pásala a un recipiente apto para el congelador y

remueve enérgicamente cada 30-40 minutos durante 3-4 horas. Este proceso ayudará a romper los cristales de hielo y conseguir una textura más cremosa.

  1. Servir

Sirve el helado de sidra bien frío y acompáñalo, si quieres, con unas láminas de manzana caramelizada o unas nueces tostadas. El contraste entre la cremosidad del helado, el toque de la sidra y el crujiente de los frutos secos hará de cada cucharada un pequeño homenaje a los sabores de Asturias.