29 de julio de 2026

Hay recetas que demuestran que los mejores sabores nacen de la sencillez. Con ingredientes de calidad y de proximidad podemos preparar desayunos, meriendas o postres llenos de sabor en apenas unos minutos.

En esta propuesta, la suavidad del requesón, la frescura de los arándanos y el toque dulce de la IGP Miel de Asturias se unen para crear una combinación perfecta. Una receta fácil, vistosa y perfecta para disfrutar de los productos de nuestra tierra en cualquier momento del día.

Ingredientes necesarios

  • Pan de masa madre o pan rústico: 4 rebanadas.
  • Requesón asturiano: 250 g.
  • Arándanos frescos de Asturias: 150 g.
  • IGP Miel de Asturias: 3 cucharadas.
  • Nueces peladas: 40 g.
  • Hojas de menta fresca (opcional).

Elaboración paso a paso

1. Preparar la base

Tuesta ligeramente las rebanadas de pan hasta que queden doradas por fuera y tiernas por dentro. Este paso aportará una textura crujiente que contrastará con la cremosidad del requesón.

2. Montar las tostas

Reparte el requesón sobre cada rebanada con ayuda de una cuchara o una espátula. Extiéndelo de manera uniforme sin aplastarlo demasiado para conservar toda su cremosidad.

3. Incorporar los ingredientes principales

Distribuye los arándanos sobre el requesón y añade las nueces ligeramente troceadas. El contraste entre el dulzor de la fruta, el toque crujiente de los frutos secos y la suavidad del queso convierte esta receta en una opción equilibrada y llena de matices.

4. El toque final

Riega cada tosta con un generoso hilo de IGP Miel de Asturias. Su aroma y su sabor realzan todos los ingredientes y aportan el equilibrio perfecto al conjunto. Si lo deseas, añade unas hojas de menta fresca para conseguir un acabado aún más refrescante.

Sirve las tostas recién preparadas y disfrútalas acompañadas de una pieza de fruta o de una bebida fresca. Una receta sencilla que demuestra que, cuando los ingredientes son de calidad, no hace falta nada más para saborear lo mejor de Asturias.